Era las 4′30 de la madrugada. Salida de Puente Genil por la avenida de la estación. Control de alcoholemia. Cuatro vehículos de la Guardia Civil. Paraban a todos los coches, absolutamente a todos y, ¡cómo no!, a nosotros también. Varios coches estaban inmovilizados.
Buenas noches, saque la boquilla del plástico, colóquela, sople fuerte… 0,0 –> Muchas gracias, puede usted seguir.

Veníamos de cenar en casa de mi cuñada, de Álvaro y Lucía, y de disfrutar de la Feria de Puente Genil. Jamón, queso, anchoas, aceitunas, pastelón, patatas, cerveza y un bombón de almendra servirían para satisfacer nuestros estómagos y coger fuerzas para vivir la noche en la feria.
Mucha gente, muchísima… Casetas con suelo alfombrado o de “chinitas” para mantener una limpieza que se echa de menos en otras ferias. Servicios en las propias casetas, es obligatorio. Y a bailar, a tomar unos “caciques” en la Caseta Cubana, en la IUCA. Me tope con compañeros de Puente Genil, saludos…
Con la satisfacción de las horas vividas nos despedimos de Álvaro y Lucía. Se quedan en casa y nosotros cogemos el coche para Cabra. Y como hacemos siempre, como ya es habitual en nosotros, Loli coge el coche. Ella no bebe, ella sació su sed con una “fanta” de limón: 0,0.
Seguridad Vial dijo:
21 Agosto, 2007 a 0:18
Agredecemos sobremanera el contenido de su post. El valor incomparable de la vida se manifiesta en su actitud. Gracias.