“Espero que nos consideremos amigos a partir de hoy“, palabras de despedida de Federico Mayor Zaragoza.

Así se despedía Federico Mayor Zaragoza, sobre las cuatro y media de la tarde, en la puerta del Hotel Alfaros de Córdoba. Horas más tarde le esperaban el ministro Moratinos, el presidente de la Diputación Provincial y muchas más autoridades.
Había estado con él muchas horas, desde las diez de la mañana. Habíamos conversado mucho, habíamos almorzado juntos, habíamos viajado juntos de Córdoba a Cabra y de Cabra a Córdoba… Como testigo inseparable mi compañero Antonio Serrano.
Federico visitaba Cabra con objeto de realizar la lección inaugural del Acto Académico de inicio del Cincuentenario de mi colegio (1957-2007). Atrás quedaban muchas, muchísimas horas de trabajo, de diseños, de informes, de proyectos… Llegaba el día 3 de octubre y se veía culminado, de forma magistral, nuestro trabajo.
Será difícil, muy difícil, que olvide a este hombre. Su sinceridad, sus muestras de cariño, su sencillez, su tolerancia, su trato hacia mi persona, sus palabras, su lucha…
He vivido sensaciones que jamás olvidaré.