Si el mes de julio terminó pleno de vitalidad, no va para menos el mes de agosto. Durante el primer fin de semana nos hemos reunido amigos para convivir alrededor de una bonita cena y mejor velada. Desde Cabra, Córdoba, Puente Genil… Desde hora temprana de la noche hasta bien entrada la madrugada.
En el mediodía del sábado 2 de agosto compartí cervezas y charla con José Calvo Poyato. Se acercó al grupo habitual de amigos que formamos todos los sábados y tras el saludo correspondiente se sumó a la charla y a la invitación. Conversé con él largo y tendido sobre su última novela “Vientos de intriga“. Fue una charla interesante y muy esclarecedora. Me confesó que él consideraba como su mejor novela a “La Dama del Dragón“. Tras la confesión, y como no la he leído, me acerqué el lunes 4 de agosto a una librería y me hice con ella.
En este mes de agosto me dedico, una vez que la temperatura por la tarde es más fresca, a ayudar a mi hijo en el carné de conducir. Nos vamos con el coche para practicar en lugares adecuados.
¡Y cómo no! Mis 2 Kms/2′5 Kms. diarios de natación no me los “quita” nadie.