Érase un representante ejecutivo que se había desplazado hacia un centro administrativo para intentar conseguir la configuración del órgano rector de dicho centro. Tenía pensado tratar dicho tema con las personas que lo componían en ese momento y que querían seguir ostentándolo.
Dicho representante ya había tratado el tema con dichas personas. No obstante, delante de una de ellas, de la máxima responsable, el representante de la administración le sugiere dicha misión a otra persona, a una identidad distinta.
Se puede interpretar, como otras muchas cosas en la vida, como un auténtico tirón de orejas.

Pero mira por donde, nos podemos estar equivocando en la acepción. El saber popular ha asociado las grandes orejas con la longevidad, es decir, se ha considerado que las personas con grandes orejas viven más tiempo. En este sentido, los tirones de orejas expresan un deseo de larga vida.
¡¡Pues, vaya tela!!
Pepe dijo:
23 Mayo, 2009 a 21:46
¿Es lo que estoy pensando?
Jesús R. dijo:
24 Mayo, 2009 a 19:14
Amigo Pepe, creo que sí. A buen entendedor…. Y tú lo eres.
Jesús Rodríguez Alcázar dijo:
27 Mayo, 2009 a 14:52
Ante un comentario que me ha hecho Pepe Moreno esta mañana, he de indicar que no tengo nada que ver con el comentario anterior firmado por un tal Jesús R.
No se de que estais hablando en absoluto, pero ante la duda de que yo era el que firma el anterior mensaje, he de decir, para el que no lo sepa, pues quien me conoce ya lo sabe, que siempre que escribo en algún blog. página web o foro, siempre lo hago con mi nombre completo y sin ocultar mi identidad.
Es la primera vez que escribo en este blog pues no lo conocía.
Saludos a Antonio, que sabe goza de mi respeto y admiración.
Pepe dijo:
27 Mayo, 2009 a 22:19
Pues ya lo sabes Jesús, que no sea la última vez que en él escribes.
Y a Antonio, como tú bien dices, todo nuestro respeto y admiración deseándole lo mejor por esos apoyos y confianza mostrados desde distintos ámbitos y esperando que se confirmen las buenas nuevas. De llegar a buen término, supondrá el ver convertido en realidad el deseo de muchos porque seguro, supondrá aire freco, nuevo y no viciado.
Y recuerda: “Lo que haga tu mano derecha, que lo sepa también tu mano izquierda”.
Suerte, ánimo y que los buenos augurios se cumplan.