HOMENAJE A MI ABUELO ANTONIO ARROYO REYES

Abuelo, hoy es 23 de septiembre de 2011. Hace 75 años de tu muerte, mejor dicho de tu asesinato. ¿Cómo calificar, si no, tu fusilamiento en las proximidades del cementerio de Cabra? Tenías 30 años y dejaron solos a mi abuela Carmen, a mi admirada madre Carmela y a mi tío Pepe. Nos le tembló el pulso. Eras demasiado inteligente, demasido rebelde, demasiado libre… ¡Sabías demasiado!

Investigué, lo sé todo de ti. Intentaron contarme otras historias. Mi madre jamás se atrevió a sacar el tema a colación. El miedo seguía y sigue presente. No se olvida. Recuerdo, cuando comencé a colaborar en distintos medios de comunicación, como mi madre me pedía prudencia. Todo el que te conoció me ha contado que mi tío Pepe y yo somos tu ejemplo vivo. Te llamabas Antonio Arroyo Reyes y yo heredé tu nombre. Cuando me contaron el porqué me llamaba Antonio, afloró en mi un orgullo inenarrable. No te conocí, tan sólo tengos fotos, documentos y testimonios.

No obstante, te voy a decir varias cosas. He heredado de ti la libertad de pensamiento, de acción… He heredado de ti mi lucha pertinaz contra la sumisión al poder, la hipocrecía, el autoritarismo… No poseo, ni mucho menos, la verdad. Es nuestra verdad contra quienes manipulan, tergiversan, calumnian (que algo queda), se arrodillan ante los becerros del poder, del protagonismo… Y siguen fusilando. No lo hacen con balas, lo hacen con palabras, con acoso, con represión, con mentiras…

Sólo se vive una vez, tu lo hiciste sólo 30 años. Me siento orgulloso de mi nombre, de tu nombre. Me siento orgulloso de tu recuerdo, de tu sabiduría, de tu libertad… Y me siento orgulloso de mantener un espíritu rebelde, un espíritu que me granjea dificultades ante quienes sólo entienden de sumisión, de manipulación… Me siento orgulloso de Carmela, mi madre, una mujer que se hizo a sí sola. Tu hija fue la primera mujer trabajadora que conocí. Mujer sumamente inteligente a quien su futuro se lo cercenaron unas balas asesinas.

Recuerdo con gran orgullo como gané el recurso a la administración y tu mujer, mi abuela Carmen, comenzó a cobrar una pensión de viudedad, con carácter retroactivo, después de más de 50 años. Tarde años, muchos años, pero lo conseguí.  Poco pudo disfrutar mi abuela de aquella pensión, pero el tiempo que lo hizo lloraba amargamente y se abrazaba a mí cada vez que iba a visitarla. Jamás se me olvidará la emoción de mi madre y la gran sorpresa de mi tío Pepe. Se había luchado y se había conseguido. Guardo como “oro en paño” la resolución.

Pero, no es momento ni tiempo de rencores, ni mucho menos. Creo sentirme digno de tu recuerdo, lo intento. Los que te conocieron me contaron las similitudes entre nosotros. Y cada vez que me acuerdo, me siento más orgulloso de ser tu nieto, el hijo de Carmela y el sobrino de “El niño de El Popular”, mi tío Pepe. Besos y otro día seguiremos.

Advertisement

4 comentarios

  1. M. Castro dijo:

    22 septiembre, 2011 a 18:37

    Aunque el apartado se titule “Comentario” no es un comentario sobre el contenido de tu escrito, pues no he conocido a la persona mencionada, tu abuelo, y por tanto no dispongo de datos acerca de su corto paso por esta vida; lo que sí quiero hacerte llegar es mi emoción al leer tus palabras sobre él. ¡Cúanta admiración y cúanto amor desprenden!
    Y sí, comparto , con el resto de personas que te quieren , mi admiración por ti, por tu trabajo, por tu entrega,…aunque sólo compartimos un año de trabajo sé de la huella que dejas en esa chiquillería que por tus aulas pasan.
    ¡Enhorabuena por tener esos genes!

  2. Angel Moreno dijo:

    23 septiembre, 2011 a 21:09

    Amigo, me ha encantado, GENIAL. Un abrazo pae.

  3. José Laredo dijo:

    24 septiembre, 2011 a 9:51

    ¡Cuántas veces me has hablado del tema! Te admiro por tu constante lucha contra los hipócritas. Siempre me dices que prefieres morir de pie a vivir de rodillas. Que sólo se vive una vez. Y algunos y algunas que me has comentado hacen hasta ciertas cosas de rodillas. ¡Me has emocionado, hermano!
    Nos vemos ahora más tarde.

  4. Joaquín Caballero dijo:

    30 septiembre, 2011 a 20:35

    Cuando se escribe desde el corazón es difícil equivocarse, pero cuando además se usa la razón el error es imposible. Ir contracorriente está al alcance de cualquiera, pero son pocos los que tienen la osadía de ponerla en práctica, a algunos hasta les cuesta la vida. Tu abuelo vive en ti, esa fue su mejor herencia, ahora te ha tocado remar contra viento y marea. Sé que lo haces, así le hubiera gustado a él.
    Un abrazo, tiaco.


Deja un comentario

Fill in your details below or click an icon to log in:

Logo de WordPress.com

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Cambiar )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Cambiar )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Cambiar )

Connecting to %s

Seguir

Get every new post delivered to your Inbox.