Este verano han sido más de 60 Kilómetros. Desde el 1 de julio hasta el 31 de agosto han sido más de 60 kilómetros. En tres tipo de piscinas, una de 50×25, otra de 18×18 y otra de 33×15. Me refiero a las piscinas del Parque Deportivo de Cabra. Y me refiero, cómo no, a los kilómetros que he realizado nadando, a una media entre 1,5 y 2 kilómetros diarios de media. Unos días más y otros días menos.
Mis múltiples hernias discales así me lo aconsejan. Pero, no son las hernias discales las únicas que me inducen a ir cuando puedo a estas instalaciones egabrenses, no. Cuando son las 12′00 de la mañana me preparo junto con mi mujer y amigos para desplazarnos hacia el paraje de la Fuente del Río de Cabra. A las 15′00 horas estamos de vuelta almorzando en familia y con el frescor pegado en el cuerpo.

El Parque Deportivo se convierte, año tras año, en un micromundo especial, dispar, atípico, genuino, familiar, cotidiano… El Parque Deportivo se convierte en una auténtica tertulia. Cada cual tiene su sitio, se le respeta su sitio. No hay normas escritas ni pactadas, pero cada cual posee su hábitat. Es una muestra singular de la sociedad egabrense: la escalera de Caballero y Moral con su simpar Lolilla, la escalera del Frente Nacional con mi Natalia y Alberto, las parcelas de césped de Julián y Mª Carmen, de Jesús, de Emilio, de Pepe Córdoba, de Mateo, del que esto sucribe… Las zonas “urbanizadas” de Borrallo, Cobacho, Sánchez, Muñiz, González, el Chato, Arjona… Una comunidad que habla de política, de deportes, de cultura, de gastronomía, de religión, de educación… De izquierdas, de derechas, de centro, béticos, sevillistas, madridistas, barcelonistas, atletas… Agnósticos, serranos, cofradieros, poetas, docentes, gestores, enfermeras, guardias, jubilados…

Y “el macho”, y Javi, y Belén, y Ortuño, y Zafra… Y si llegas tarde te lo indican. Y si faltas algunos días te inquieren la información pertinente. ¡Una gran familia!
Deporte, tertulia, lectura (los libros, revistas y periódicos pasan de mano en mano), música, una copa de vino (¡qué inteligente fue Jesucristo!), un poco de chorizo, de morcilla, algún que otro flamenquín, una cerveza fresca, aceitunas, accidentes, risas, alegrías, disgustos, una partida de dominó… Y en verano se vuelve a conformar esta “sociedad” singular. ¡Y cada año me gusta más!
No voy a entrar en si la “Urbanización” necesita mejores atenciones o servicios. No es el sitio adecuado, para eso están las oficinas del Patronato Municipal de Deportes. Lo que he querido reflejar aquí es un ambiente que se repite año tras año. Y este año va terminando. El 2 de septiembre se dará el cerrojazo a esta sociedad.
Y parte de esa familia nos hemos querido reunir para almorzar juntos, para darnos un abrazo y comenzar a “ahorrar” para renovar el abono del año 2008. ¡Vale la pena!
¡UNA GRAN FAMILIA!